La televisión por cable y el vídeo doméstico
La década de
1980 ha sido testigo de una revolución en las formas de acceder a los productos
cinematográficos, con la sustitución del visionado en las salas de cine por el
vídeo doméstico, en el que los títulos de estreno —especialmente los de las
grandes superproducciones— están disponibles poco después de su pase por las
salas. Este hecho, unido a la implantación progresiva de la televisión por
cable, con canales temáticos, en las que hay y habrá aún más canales
especializados en la emisión continua de películas, amenaza seriamente no ya a
la industria, sino el hecho mismo del cine. Como consecuencia, se está creando
un clima parecido al de la década de 1950, cuando las productoras buscaron,
ante la llegada de la televisión, nuevos formatos en busca de un mayor
espectáculo, para conseguir atraer nuevamente a los espectadores a las salas de
cine.
La historia
del desarrollo de la televisión ha
sido en esencia la historia de la búsqueda de un dispositivo adecuado para
explorar imágenes. El primero fue el llamado disco Nipkow, patentado por el
inventor alemán Paul Gottlieb Nipkow en 1884. Era un disco plano y circular que
estaba perforado por una serie de pequeños agujeros dispuestos en forma de
espiral partiendo desde el centro. Al hacer girar el disco delante del ojo, el
agujero más alejado del centro exploraba una franja en la parte más alta de la
imagen y así sucesivamente hasta explorar toda la imagen. Sin embargo, debido a
su naturaleza mecánica el disco Nipkow no funcionaba eficazmente con tamaños
grandes y altas velocidades de giro para conseguir una mejor definición.
Los primeros
dispositivos realmente satisfactorios para captar imágenes fueron el
iconoscopio, descrito anteriormente, que fue inventado por el físico
estadounidense de origen ruso Vladimir Kosma Zworykin en 1923, y el tubo
disector de imágenes, inventado por el ingeniero de radio estadounidense Philo
Taylor Farnsworth poco tiempo después. En 1926 el ingeniero escocés John Logie
Baird inventó un sistema de televisión que incorporaba los rayos infrarrojos
para captar imágenes en la oscuridad. Con la llegada de los tubos, los avances
en la transmisión radiofónica y los circuitos electrónicos que se produjeron en
los años posteriores a la I Guerra Mundial, los sistemas de televisión se
convirtieron en una realidad.
Las primeras
emisiones públicas de televisión las efectuó la BBC en Inglaterra en 1927 y la
CBS y NBC en Estados Unidos en 1930. En ambos casos se utilizaron sistemas
mecánicos y los programas no se emitían con un horario regular. Las emisiones
con programación se iniciaron en Inglaterra en 1936, y en Estados Unidos el día
30 de abril de 1939, coincidiendo con la inauguración de la Exposición
Universal de Nueva York. Las emisiones programadas se interrumpieron durante la
II Guerra Mundial, reanudándose cuando terminó.
En España,
se fundó Televisión Española (TVE), hoy incluida en el Ente Público
Radiotelevisón Española, en 1952, dependiendo del ministerio de Información y
Turismo. Después de un periodo de pruebas se empezó a emitir regularmente en
1956, concretamente el 28 de octubre. Hasta 1960 no hubo conexiones con
Eurovisión. La televisión en España ha sido un monopolio del Estado hasta 1988.
Por mandato constitucional, los medios de comunicación dependientes del Estado
se rigen por un estatuto que fija la gestión de los servicios públicos de la
radio y la televisión a un ente autónomo que debe garantizar la pluralidad de
los grupos sociales y políticos significativos
A partir de
la década de 1970, con la aparición de la televisión en color, los televisores
experimentaron un crecimiento enorme, lo que produjo cambios en el consumo del
ocio de los españoles.
A medida que
la audiencia televisiva se incrementaba por millones, hubo otros sectores de la
industria del ocio que sufrieron drásticos recortes de patrocinio. La industria
del cine comenzó su declive con el cierre, de muchos locales.
En México,
se habían realizado experimentos en televisión a partir de 1934, pero la puesta
en funcionamiento de la primera estación de TV, Canal 5, en la ciudad de
México, tuvo lugar en 1946. Al iniciarse la década de 1950 se implantó la
televisión comercial y se iniciaron los programas regulares y en 1955 se creó Telesistema
mexicano, por la fusión de los tres canales existentes.
Televisa, la
empresa privada de televisión más importante de habla hispana, se fundó en 1973
y se ha convertido en uno de los centros emisores y de negocios, en el campo de
la comunicación, más grande del mundo, ya que, además de canales y programas de
televisión, desarrolla amplias actividades en radio, prensa y ediciones o
espectáculos deportivos.
La
televisión ha alcanzado una gran expansión en todo el ámbito latinoamericano.
En la actualidad existen más de 300 canales de televisión y una audiencia,
según el número de aparatos por hogares (más de 60 millones), de más de
doscientos millones de personas.
A partir de
1984, la utilización por Televisa del satélite Panamsat para sus transmisiones
de alcance mundial, permite que la señal en español cubra la totalidad de los
cinco continentes. Hispasat, el satélite español de la década de 1990, cubre
también toda Europa y América.
En 1983, en
España empezaron a emitir cadenas de televisión privadas.