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La Coctelera

La Historia de la Fotografía

La Historia de la Fotografía

Se inicia a
principios del siglo XIX, cuando en el año 1816 el científico francés Nicéphore
Niepce obtuvo las primeras imágenes fotográficas, aunque la fotografía más
antigua que se conserva es una imagen obtenida en 1826 con la utilización de
una cámara oscura y un soporte sensibilizado mediante una emulsión química de
sales de plata.

Niepce comenzó sus investigaciones,
necesitando ocho horas de exposición a plena luz del día para obtener sus
imágenes. En 1839 Louis Daguerre hizo público su proceso para la obtención de
fotografías basado en la plata denominado Daguerrotipo, que resolvía
algunos problemas técnicos del procedimiento inicial de Niepce y reducía los
tiempos necesarios de exposición. Su procedimiento resulta ser el antecesor de
la actual fotografía instantánea de Polaroid. Casi al mismo tiempo Hércules
Florence, Hippolythe Bayard y William Fox Talbot desarrollaron otros métodos
diferentes. El creado por William Fox Talbot se basaba en un papel cubierto con
cloruro de plata que es mucho más cercano al de la fotografía de hoy en día, ya
que producía una imagen en negativo que tenía que ser posteriormente positivada
tantas veces como se deseara.

Por esos tiempos el Daguerrotipo era mucho
más popular ya que era particularmente útil para los retratos, costumbre común
entre la clase media burguesa de la Revolución Industrial. Es un hecho que
gracias a la enorme demanda de estos retratos, mucho más baratos que los
pintados, la fotografía fue impulsada enormemente.

La televisión por cable y el vídeo doméstico

La televisión por cable y el vídeo doméstico

La década de
1980 ha sido testigo de una revolución en las formas de acceder a los productos
cinematográficos, con la sustitución del visionado en las salas de cine por el
vídeo doméstico, en el que los títulos de estreno —especialmente los de las
grandes superproducciones— están disponibles poco después de su pase por las
salas. Este hecho, unido a la implantación progresiva de la televisión por
cable, con canales temáticos, en las que hay y habrá aún más canales
especializados en la emisión continua de películas, amenaza seriamente no ya a
la industria, sino el hecho mismo del cine. Como consecuencia, se está creando
un clima parecido al de la década de 1950, cuando las productoras buscaron,
ante la llegada de la televisión, nuevos formatos en busca de un mayor
espectáculo, para conseguir atraer nuevamente a los espectadores a las salas de
cine.

La historia
del desarrollo de la televisión ha
sido en esencia la historia de la búsqueda de un dispositivo adecuado para
explorar imágenes. El primero fue el llamado disco Nipkow, patentado por el
inventor alemán Paul Gottlieb Nipkow en 1884. Era un disco plano y circular que
estaba perforado por una serie de pequeños agujeros dispuestos en forma de
espiral partiendo desde el centro. Al hacer girar el disco delante del ojo, el
agujero más alejado del centro exploraba una franja en la parte más alta de la
imagen y así sucesivamente hasta explorar toda la imagen. Sin embargo, debido a
su naturaleza mecánica el disco Nipkow no funcionaba eficazmente con tamaños
grandes y altas velocidades de giro para conseguir una mejor definición.

Los primeros
dispositivos realmente satisfactorios para captar imágenes fueron el
iconoscopio, descrito anteriormente, que fue inventado por el físico
estadounidense de origen ruso Vladimir Kosma Zworykin en 1923, y el tubo
disector de imágenes, inventado por el ingeniero de radio estadounidense Philo
Taylor Farnsworth poco tiempo después. En 1926 el ingeniero escocés John Logie
Baird inventó un sistema de televisión que incorporaba los rayos infrarrojos
para captar imágenes en la oscuridad. Con la llegada de los tubos, los avances
en la transmisión radiofónica y los circuitos electrónicos que se produjeron en
los años posteriores a la I Guerra Mundial, los sistemas de televisión se
convirtieron en una realidad.

Las primeras
emisiones públicas de televisión las efectuó la BBC en Inglaterra en 1927 y la
CBS y NBC en Estados Unidos en 1930. En ambos casos se utilizaron sistemas
mecánicos y los programas no se emitían con un horario regular. Las emisiones
con programación se iniciaron en Inglaterra en 1936, y en Estados Unidos el día
30 de abril de 1939, coincidiendo con la inauguración de la Exposición
Universal de Nueva York. Las emisiones programadas se interrumpieron durante la
II Guerra Mundial, reanudándose cuando terminó.

En España,
se fundó Televisión Española (TVE), hoy incluida en el Ente Público
Radiotelevisón Española, en 1952, dependiendo del ministerio de Información y
Turismo. Después de un periodo de pruebas se empezó a emitir regularmente en
1956, concretamente el 28 de octubre. Hasta 1960 no hubo conexiones con
Eurovisión. La televisión en España ha sido un monopolio del Estado hasta 1988.
Por mandato constitucional, los medios de comunicación dependientes del Estado
se rigen por un estatuto que fija la gestión de los servicios públicos de la
radio y la televisión a un ente autónomo que debe garantizar la pluralidad de
los grupos sociales y políticos significativos

A partir de
la década de 1970, con la aparición de la televisión en color, los televisores
experimentaron un crecimiento enorme, lo que produjo cambios en el consumo del
ocio de los españoles.

A medida que
la audiencia televisiva se incrementaba por millones, hubo otros sectores de la
industria del ocio que sufrieron drásticos recortes de patrocinio. La industria
del cine comenzó su declive con el cierre, de muchos locales.

En México,
se habían realizado experimentos en televisión a partir de 1934, pero la puesta
en funcionamiento de la primera estación de TV, Canal 5, en la ciudad de
México, tuvo lugar en 1946. Al iniciarse la década de 1950 se implantó la
televisión comercial y se iniciaron los programas regulares y en 1955 se creó Telesistema
mexicano, por la fusión de los tres canales existentes.

Televisa, la
empresa privada de televisión más importante de habla hispana, se fundó en 1973
y se ha convertido en uno de los centros emisores y de negocios, en el campo de
la comunicación, más grande del mundo, ya que, además de canales y programas de
televisión, desarrolla amplias actividades en radio, prensa y ediciones o
espectáculos deportivos.

La
televisión ha alcanzado una gran expansión en todo el ámbito latinoamericano.
En la actualidad existen más de 300 canales de televisión y una audiencia,
según el número de aparatos por hogares (más de 60 millones), de más de
doscientos millones de personas.

A partir de
1984, la utilización por Televisa del satélite Panamsat para sus transmisiones
de alcance mundial, permite que la señal en español cubra la totalidad de los
cinco continentes. Hispasat, el satélite español de la década de 1990, cubre
también toda Europa y América.

En 1983, en
España empezaron a emitir cadenas de televisión privadas.

El cine

El cine

Se desarrolló desde el punto de
vista científico antes de que sus posibilidades artísticas o comerciales fueran
conocidas y exploradas. Uno de los primeros avances científicos que llevó
directamente al desarrollo del cine fueron las observaciones de Peter Mark
Roget, secretario de la Real Sociedad de Londres, que en 1824 publicó un
importante trabajo científico con el título de Persistencia de la visión en lo
que afecta a los objetos en movimiento, en el que establecía que el ojo humano
retiene las imágenes durante una fracción de segundo después de que el sujeto
deja de tenerlas delante. Este descubrimiento estimuló a varios científicos a
investigar para demostrar el principio.

Telégrafo

Telégrafo

Sistema de comunicación basado en
un equipo eléctrico capaz de emitir y recibir señales según un código de
impulsos eléctricos. En un principio, la palabra ‘telegrafía’ se aplicaba a
cualquier tipo de comunicación de larga distancia en el que se transmitiesen
mensajes mediante signos o sonidos.

Telégrafo
original de Morse En 1837, Samuel Morse de Estados Unidos y Charles Wheatstone
y William F. Cooke de Gran Bretaña inventaron los primeros equipos telegráficos
eléctricos. Morse transmitió el primer mensaje telegráfico público en 1844. La
figura muestra el equipo original de recepción de Morse.THE BETTMANN
ARCHIVE/UPI/© Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Los primeros
equipos eléctricos para transmisión telegráfica fueron inventados por el
estadounidense Samuel F. B. Morse en 1836, y al año siguiente por el físico
inglés Charles Wheatstone en colaboración con el ingeniero sir William F.
Cooke. El código básico, llamado código Morse, transmitía mensajes mediante
impulsos eléctricos que circulaban por un único cable (véase Código Morse
internacional). El aparato de Morse, que emitió el primer telegrama público en
1844, tenía forma de conmutador eléctrico. Mediante la presión de los dedos,
permitía el paso de la corriente durante un lapso determinado y a continuación
la anulaba. El receptor Morse original disponía de un puntero controlado
electromagnéticamente que dibujaba trazos en una cinta de papel que giraba
sobre un cilindro. Los trazos tenían una longitud dependiente de la duración de
la corriente eléctrica que circulaba por los cables del electroimán y
presentaban el aspecto de puntos y rayas.

En el transcurso de los experimentos con dicho
instrumento, Morse descubrió que las señales sólo podían transmitirse
correctamente a unos 32 km. A distancias mayores, las señales se hacían
demasiado débiles para poder registrarlas. Morse y sus colaboradores
desarrollaron un aparato de relés que se podía acoplar a la línea telegráfica a
unos 32 km de la estación emisora de señales a fin de repetirlas
automáticamente y enviarlas otros 32 km más allá. El relé estaba formado por un
conmutador accionado por un electroimán. El impulso que llegaba a la bobina del
electroimán hacía girar un armazón que cerraba un circuito independiente
alimentado por una batería. Este mecanismo lanzaba un impulso potente de
corriente a la línea, que a su vez accionaba otros relés hasta alcanzar el
receptor. Algunos años después de que Morse hubiera desarrollado su equipo
receptor y lo hubiera exhibido de forma satisfactoria, los operadores telegráficos
descubrieron que resultaba posible diferenciar entre los puntos y las rayas por
el simple sonido, cayendo en desuso el aparato de registro de Morse. Sin
embargo, los demás principios básicos del sistema Morse se siguieron utilizando
en los circuitos de telegrafía por hilo.

Dado
que la telegrafía resultaba demasiado costosa para poder implantarla con
carácter universal, se desarrollaron diferentes métodos para enviar varios
mensajes simultáneamente por una misma línea. En la telegrafía dúplex, el primer
avance de este tipo, se puede transmitir un mensaje simultáneo en ambos
sentidos entre dos estaciones. En la telegrafía cuádruplex, inventada en 1874
por Thomas Edison, se transmitían dos mensajes simultáneamente en cada sentido.
En 1915 se implantó la telegrafía múltiple que permitía el envío simultáneo de
ocho o más mensajes. Ésta y la aparición de las máquinas de teletipo, a
mediados de la década de 1920, hicieron que se fuera abandonando
progresivamente el sistema telegráfico manual de Morse de claves y que se
sustituyera por métodos alámbricos e inalámbricos de transmisión por ondas.

LA IMPRENTA

LA IMPRENTA

La primera fundición de tipos
móviles de metal se realizó en Europa hacia mediados del siglo XV; se imprimía
sobre papel con una prensa. El invento no parece guardar relación alguna con
otros anteriores del Extremo Oriente: ambas técnicas se diferencian mucho en
cuanto a los detalles. Mientras que los impresores orientales utilizaban tintas
solubles en agua, los occidentales emplearon desde un principio tintas diluidas
en aceites. En Oriente, las impresiones se conseguían sencillamente oprimiendo
el papel con un trozo de madera contra el bloque entintado. Los primeros
impresores occidentales en el valle del Rin utilizaban prensas mecánicas de
madera cuyo diseño recordaba el de las prensas de vino. Los impresores
orientales que utilizaron tipos móviles los mantenían unidos con barro o con
varillas a través de los tipos.

Los impresores occidentales desarrollaron una
técnica de fundición de tipos de tal precisión que se mantenían unidos por
simple presión aplicada a los extremos del soporte de la página. Con este
sistema, cualquier letra que sobresaliera una fracción de milímetro sobre las
demás, podía hacer que las letras de su alrededor quedaran sin imprimir. El
desarrollo de un método que permitiera fundir letras con dimensiones precisas constituye
la contribución principal del invento occidental.

Johann Gutenberg El impresor alemán Johann
Gutenberg está reconocido tradicionalmente como el inventor de los tipos de
molde a mediados del siglo XV. Este invento produjo la difusión de la imprenta
con tipos móviles, es decir, con tipos fundidos en moldes y colocados a
mano.Culver Pictures .

Los
fundamentos de la imprenta ya habían sido utilizados por los artesanos textiles
europeos para estampar los tejidos, al menos un siglo antes de que se inventase
la impresión sobre papel. El arte de la fabricación de papel, que llegó a
Occidente durante el siglo XII, se extendió por toda Europa durante los siglos
XIII y XIV. Hacia mediados del siglo XV, ya existía papel en grandes cantidades.
Durante el renacimiento, el auge de una clase media próspera e ilustrada
aumentó la demanda de materiales escritos. La figura de Martín Lutero y de la
Reforma, así como las subsiguientes guerras religiosas, dependían en gran
medida de la prensa y del flujo continuo de impresos.

Los
impresores del norte de Europa fabricaban sobre todo libros religiosos, como
biblias, salterios y misales. Los impresores italianos, en cambio, componían
sobre todo libros profanos, por ejemplo, los autores clásicos griegos y romanos
redescubiertos recientemente, las historias de los escritores laicos italianos
y las obras científicas de los eruditos renacentistas. Una de las primeras
aplicaciones importantes de la imprenta fue la publicación de panfletos: en las
luchas religiosas y políticas de los siglos XVI y XVII, los panfletos
circularon de manera profusa. La producción de estos materiales ocupaba en gran
medida a los impresores de la época. Los panfletos tuvieron también una gran
difusión en las colonias españolas de América en la segunda mitad del siglo
XVIII.

LA RADIO

LA RADIO

Pronto se pensó en la posibilidad de
utilizar la radio como medio de comunicación de masas. Su capacidad se puso a
prueba el 2 de noviembre de 1920, cuando la emisora KDKA de Pittsburg
retransmitió la elección del nuevo presidente estadounidense, Warren G.
Harding; su mensaje fue escuchado por 1.000 personas.Los avances en la
electrónica hicieron posible la fabricación de nuevos y más baratos aparatos de
radio. Su extensión y el éxito del medio como vehículo de comunicación dieron
paso a una nueva actividad empresarial, la radio comercial. En 1925 había unas
600 emisoras repartidas por todo el mundo y en la década de 1960 su número
llegaba a las 10.000. Emisoras vinculadas a importantes empresas de comunicación
coexisten con emisoras locales de mucho menor alcance pero de gran resonancia
allí donde actúan.

Los enormes avances en el campo de la
tecnología de la comunicación radiofónica a partir de la II Guerra Mundial han
hecho posible la exploración del espacio (véase Astronáutica), puesta de
manifiesto especialmente en las misiones Apolo a la Luna (1969-1972). A bordo
de los módulos de mando y lunar se hallaban complejos equipos de transmisión y
recepción, parte del compacto sistema de comunicaciones de muy alta frecuencia.
El sistema realizaba simultáneamente funciones de voz y de exploración,
calculando la distancia entre los dos vehículos mediante la medición del tiempo
transcurrido entre la emisión de tonos y la recepción del eco. Las señales de
voz de los astronautas también se transmitían simultáneamente a todo el mundo
mediante una red de comunicaciones. El sistema de radio celular es una versión
en miniatura de las grandes redes radiofónicas.